
Dicen que es uno de los valores más firmes de la joven narrativa española y, desde luego sólo en Burgos, su ciudad natal, cuenta con cientos de seguidores, contraviniendo eso de que nadie es profeta en su tierra. A pesar de su juventud, cuenta ya con una amplia producción; cuatro novelas: El Suelo Bendito, La Ciudad del Gran Rey, Viene la Noche e Inquietud en el Paraíso más otras cuatro novelas juveniles: Jerjes Conquista el Mar, Huye de mí rubio, Mi hermano Étienne y Étienne el traidor. Además posee un libro de ensayo sobre Burgos: La Ciudad de Plata y bajo el título La Marca de Creta una amplia recopilación de cuentos.
1. Los primeros contactos siempre quedan grabados ¿Cuándo fue el tuyo con la literatura?
Mi primer contacto fue como lector, de muy niño. Aprendí a leer enseguida, me encantaban los tebeos y pronto me aficioné a las novelas. También empecé a escribir pronto: recuerdo que en el colegio hacía obritas de teatro para las funciones de Navidad y del final de curso, y un poco más tarde empecé a escribir cuentos.
2. Siempre existe un primer libro que conmueve. En tu caso ¿cuál fue el primero?
De niño, recuerdo haber llorado con el Robin Hood de Howard Pyle, que leí en un ejemplar de la Biblioteca de la Barriada Inmaculada de Gamonal. El libro de la selva de Kipling también fue una lectura muy conmovedora (aunque en este caso no me llevó a las lágrimas). No sé cuál de los dos llegó primero, pero creo que esas fueron las primeras lecturas que me estremecieron.
3. La vocación afloró en ti como en cualquier persona hacia un campo determinado. ¿Cuándo descubriste que tu vocación era el arte de Dumas y Verne?
Desde muy niño tuve una vena artística muy acentuada. Me encantaba el dibujo, actuar en obras de teatro, la escritura. Creo que al final se impuso la literatura porque se ajustaba más a mis aptitudes (o se disimulaban mejor mis defectos, según se mire).
4. ¿Cuál es tu libro favorito? ¿Y tu escritor?
Me resulta muy difícil responder a esa pregunta porque hay muchos autores y obras que me entusiasman y no sé establecer un escalafón con ellos. En cualquier caso, por no dejar la pregunta sin contestación, diré que la primera novela que se me viene a la cabeza es Rojo y negro de Stendhal y que quizá sea Shakespeare el autor que más admiro.
5. Inquietud en el Paraíso te consagró como escritor, aunque ya contabas con una obra importante y diversos galardones. ¿Cómo ves el panorama literario actual?¿Crees que en España se trata a los escritores como es debido?
Creo que vivimos en un momento literario muy creativo, en el que conviven con naturalidad tendencias muy distintas. A mí me entusiasman los libros de narradores de mi generación como Alejandro Cuevas, Cristina Grande, Eva Puyó o Isaac Rosa (en otros campos, como la poesía, el ensayo o el teatro no me creo capacitado para juzgar). Respecto a cómo se trata a los escritores en España, no sé muy bien qué contestar. En general, creo que importamos poco y que somos poco menos que invisibles (no hay más que ver, por ejemplo, la atención que se dedica a la literatura en los telediarios), pero eso quizá sea una ventaja desde el punto de vista creativo: nadie está pendiente de nosotros y somos libres.
6. ¿Tienes contacto con otros escritores de tu generación? ¿ Crees que existe una afinidad de intereses literarios entre vosotros?
Sí, tengo muchos amigos escritores con los que comparto lecturas, aunque eso no quiere decir que luego nuestra literatura se parezca. Los escritores somos animales solitarios que nos vamos abriendo camino cada uno por nuestro lado.
7. Cada vez son más los que leen por internet o en otros formatos digitales ¿Ves estos formatos como el futuro de la literatura?
Puede que cambie el soporte físico, pero la experiencia lectora es la misma, sea sobre el papel o en la pantalla, al fin y al cabo un libro electrónico sigue siendo un libro. Lo que sí puede cambiar internet es la familiaridad de los jóvenes con la escritura: gracias a los blogs hay muchas personas que se animan a contar sus experiencias, que se disciplinan para añadir una entrada cada día y que se habitúan, por tanto, a expresarse por escrito, a reflexionar, a recibir críticas y a tener comunicación con sus lectores. Confío en que alguno de los blogueros acabe siendo novelista. Un ejemplo excelente de cómo de un blog puede salir una gran novela es Trenes hacia Tokio de Alberto Olmos, que os recomiendo vivamente.
8. En breve, Inquietud en el Paraíso, será llevada a la gran pantalla. ¿Qué pensaste cuando te lo propusieron?
Me hizo mucha ilusión, fue algo completamente inesperado. Me llamó el propio director, Antonio Giménez-Rico, tras haber leído la novela. Todo se puso en marcha gracias a su voluntad y entusiasmo, y eso es algo que le agradezco enormemente. Yo amo el cine y no tengo ningún prejuicio o reparo en que mi novela se adapte, todo lo contrario.
9. Las bibliotecas han sido desde sus inicios grandes centros
en los que se almacenaba información, pero, no obstante, se han ido convirtiendo más en centros culturales. ¿Consideras suficiente la oferta de bibliotecas existente?, ¿Qué te parece su dinamización? ¿Recuerdas la primera que visitaste?
Sí, las bibliotecas han cambiado mucho. En mi infancia eran simples contenedores de libros, lugares un poco hostiles donde no se podían tocar los libros y había que rellenar enormes impresos por triplicado para que te prestaran uno. Ahora en una biblioteca uno puede encontrar no sólo libros, sino también cuartetos de Haydn, películas de Bergman, clubes de lectura, recitales y mil actividades más. Todo es mejorable (y más en Burgos, donde llevamos años con la biblioteca principal de la ciudad en instalaciones provisionales, con sus fondos desperdigados) pero creo que en general en España hay una buena red de bibliotecas. La primera que yo frecuenté estaba en Gamonal, en la Barriada Inmaculada, y fue un lugar fundamental en mi formación. Esta biblioteca ya no existe, se cerró cuando se abrió la Casa de Cultura de Gamonal y sus instalaciones se añadieron al colegio Marceliano Santa María.
10. Se habla mucho de la mirada del escritor, esa mirada que todo lo sabe captar. ¿Crees que siempre está presente? ¿Siempre estás preparado para captar algún detalle o tema para tus composiciones?
A un artista todo le sirve para crear sus obras, cualquier cosa que viva, sienta, vea o imagine puede transformarse en un poema, un cuento, un cuadro o una canción. Pero, claro, no basta con ser receptivo y tener sensibilidad, luego hay que transformar las intuiciones en arte, y eso se hace trabajando. Digamos que no basta que te caiga un chaparrón encima para componer la Sinfonía Pastoral o que sólo con ver la corveta de un caballo uno no pinta el retrato del conde-duque de Olivares.
11. No hace mucho te pasaste al teatro. ¿Cómo llevas esta obra?
Estoy en plena escritura, muy divertido y emocionado. Escribir es muy excitante, porque uno tiene que poner a prueba sus ideas y experimentar hasta conseguir el resultado óptimo, es como hacer piruetas sobre la cuerda floja: uno siempre teme estrellarse (porque en este circo no hay red que te salve).
12. Después de experimentar casi todos los géneros, ¿cuál es aquel que mejor se ha adaptado a la hora de plasmar tus obras? Si te tuvieras que decantar por uno ¿por cuál lo harías?
Cada idea busca el molde en el que expresarse y yo siempre me he puesto al servicio de la historia que he querido contar, así que a priori no tengo ningún género favorito, yo soy un narrador y cuento historias, me da igual si tienen forma de cuento, de novela, de obra teatral o, incluso, de poema (aunque en la poesía sí me siento más limitado que en la prosa). Como lector, tiendo a leer más novelas que obras de otros géneros.
13. Un buen escritor siempre está dispuesto a nutrirse de otros ¿Qué estás leyendo en estos momentos? ¿Recomendarías este/os libros?
Estoy leyendo Adiós a Berlín, de Christopher Isherwood, que es uno de mis escritores favoritos. No sólo recomiendo este libro, sino todos los de Isherwood, el resto de sus novelas, sus obras autobiográficas, sus diarios, sus entrevistas: no hay nada de él que me haya decepcionado, con todos sus libros he disfrutado mucho y me he sentido muy feliz. Es un autor que me llena de entusiasmo.
14. El futuro, y más en un momento como el actual, está muy de boca en boca, ¿podrías desvelarnos algo de algún proyecto futuro? ¿Qué tienes en mente?
Tengo mil ideas y proyectos, entre otros, continuar la saga de novelas de Étienne y escribir la novela sobre Berlioz por la que me becaron en Roma. Pero creo que lo que más ilusión me hace es terminar mi obra de teatro y verla representada en un escenario.
15. Desde tu experiencia como escritor, si tuvieras que dar algún consejo a alguien que desea empezar y no sabe cómo, o a los que lo hacen aún desde la sombra ¿qué les dirías?
Yo empecé a publicar enviando mis cuentos a concursos y a revistas literarias. En cualquier caso, lo que aconsejo siempre es no tener prisa por publicar, ser constante y paciente. Y, por supuesto, no dejar de leer, si no uno nunca llegará a ser un buen escritor.
Entrevista realizada por Christian A.M. /Director de BdC, GCC.